Si bien no existe una definición consensuada del codesarrollo,
en el ámbito de la cooperación y en el de las migraciones
se ha ido delimitando de forma paulatina la noción y hoy
puede decirse que los especialistas le atribuyen significados,
propuestas de actuación e instrumentos, si no similares,
al menos conocidos por todos.
La falta de precisión y de consenso se hace más
patente a la hora de definir los proyectos de codesarrollo, es
decir, de establecer qué acciones determinadas pueden considerarse
actuaciones de codesarrollo y cuáles no. Así, las
Administraciones públicas españolas que se han ocupado
de la cuestión utilizan criterios propios con pequeñas
variaciones o divergencias.
Las intervenciones de codesarrollo
pueden darse a escala supranacional, estatal o en el ámbito de la cooperación
descentralizada. Tal como lo concibió Sami Naïr,
el codesarrollo estaba muy orientado a la búsqueda de acuerdos directos
entre Francia y los países africanos de los que procedían
la mayor parte de los inmigrantes presentes en suelo francés.
Se trataba, por tanto, de un planteamiento del codesarrollo muy
ligado a las políticas migratorias. En esta línea,
dada la importancia que han adquirido la inmigración y las
medidas de integración de inmigrantes en la Unión
Europea, podrían darse en el futuro iniciativas europeas
de codesarrollo de carácter multilateral (es decir, acordadas
por un conjunto de Estados).
En España las acciones de codesarrollo se están
dando de momento a escala más modesta, mediante el trabajo
conjunto de determinadas Administraciones públicas y organizaciones
no gubernamentales, tanto españolas como de los países
de origen de los inmigrantes. En este ámbito, las intervenciones
se dirigen a colectivos de beneficiarios restringidos y se discute
si, para que puedan ser consideradas acciones “de codesarrollo” en
sentido estricto, es indispensable o no que incluyan actividades
simultáneas en el país de procedencia y en el de
acogida (de acuerdo con la fórmula “desarrollo en
origen e integración en destino”).
El debate sobre los requisitos y
las características de
los proyectos de codesarrollo dista de estar cerrado. De manera
provisional, se puede mencionar los siguientes elementos caracterizadores:
- El principal objetivo de un proyecto
de codesarrollo debería
ser contribuir al desarrollo humano de las comunidades y países
en los que se origina el mayor número de migraciones internacionales,
así como reducir los efectos negativos de las mismas.
- Los proyectos de codesarrollo
tienen al menos dos ámbitos
geográficos de actuación: el país de origen
y el de destino.
- Un proyecto de codesarrollo debe implicar a los propios migrantes
en las actividades a realizar.
- Estos proyectos deben tener en
cuenta las necesidades de los emigrantes a lo largo de todo
el ciclo migratorio; es decir, en el lugar de origen, durante
el tránsito y finalmente
en la sociedad de destino (derechos humanos, económicos,
políticos y sociales).
- Los proyectos de codesarrollo
deberían contribuir a
generar una nueva cultura y percepción del hecho migratorio,
y en particular a mejorar la integración de los inmigrantes
en la sociedad de acogida.
- Sería conveniente que en cualquier acción de
codesarrollo participaran de algún modo organizaciones
de la sociedad civil, tanto del país de origen como del
de destino, con objetivos y valores comunes.
Por otra parte, los proyectos de
codesarrollo se basan en la metodología
y los criterios de intervención de la cooperación
internacional, pero puede ser conveniente que incorporen procedimientos
de trabajo específicos. Los proyectos de cooperación
internacional constan de cinco fases:
- Identificación (de un problema o situación
que se desea resolver).
- Diseño o formulación
(del proyecto que se pretende realizar).
- Planificación operativa
(de las actividades que es necesario llevar a cabo).
- Ejecución y seguimiento
(de dichas acividades).
- Evaluación (de los resultados
obtenidos).
Dado que los proyectos de codesarrollo
inciden tanto sobre la comunidad de origen como sobre la de destino,
algunos autores han sugerido que deberían contar, en particular, con métodos
propios de seguimiento y evaluación que tengan presentes
los dos espacios geográficos.
En cuanto a las líneas de
trabajo en materia de codesarrollo, cabe destacar las que siguen:
- Convenios bilaterales entre Gobiernos
de países emisores
y países receptores de emigrantes.
- Apoyo a la inversión productiva de las remesas de dinero
enviadas por los inmigrantes a su país de origen, así como
fomento del envío de remesas colectivas destinadas a proyectos
comunitarios.
- Ayudas a la movilidad de distintos
colectivos de migrantes entre el país de origen y el
de destino.
- Fortalecimiento de las asociaciones de inmigrantes y apoyo
para que lleven a cabo proyectos de codesarrollo.
- Contratos de formación y empleo para jóvenes
que viajan a otro país para realizar sus estudios y desean
regresar al propio al finalizarlos.
- Acciones de sensibilización y asesoramiento en los países
de origen para explicar la realidad de los países de destino.
- Acciones de sensibilización en los países de
destino para favorecer la integración y difundir el codesarrollo.
- Acciones para fomentar la “interculturalidad” y
la ciudadanía transnacional.
Dentro de estas líneas de trabajo
caben actuaciones muy diversas. En España existen ya experiencias
concretas en varios de estos ámbitos, cuya eficacia no será posible
determinar, sin embargo, hasta que el periodo de aplicación
transcurrido sea más amplio. En este portal hemos recogido
algunas de las iniciativas más relevantes surgidas
hasta la fecha en nuestro país, y en particular en el ámbito
geográfico de la Comunidad de Madrid. |